10 de Agosto, 2004
Queridos WAVES, la primera junta de la Convención de WAVES tomo lugar muy cerca del Aeropuerto Internacional O'Hare. Aviones rujiaban sobre nuestra habitación en el catorceavo piso. Nuestra ventana estaba lineada directamente con una pista muy ocupada. Dependiendo de que dirección soplara el aire, los aviones despegaban o aterrizaban, algo parecido a un ballet en el cielo. Después de que se oscureció, señalé a Ken que se acercara a nuestra ventana, donde yo observaba las luces de la ciudad, lo que yo imaginaba eran las luces de un invisible y oscuro edificio.
El vigil de Ken desde la ventana mientras trató de distinguir las luces le hizo reír. Las luces eran aviones alineados uno tras el otro, esperando aterrizar. Como venían directamente hacia donde estábamos, no podíamos ver su movimiento. Debido a la paciencia de Ken, descubrió una luz que descendía muy despacio. Me llamó a la ventana otra vez. Lo que parecía una estrella cayendo, había sido otro avión atrás de la otra luz. Esta linda danza silenciosa sorprendió mi corazón. Me pongo a pensar en que otras ilusiones podría estar testificando. No se necesita mucho para hacerme sonreír.
Y así fue que, durante la charla de Betty en el primer piso de la sala, un avión lanzó un gruñido desde afuera. El sonido fue algo así como un peso que batallaba contra la gravedad mediante que el avión ascendía hacia el cielo. Betty usó este avión como un ejemplo mientras hablaba. Sí, Betty utiliza toda herramienta que se presenta, en cualquier momento.
En esta junta, éramos uno con Betty y con cada uno de nosotros. Este tema persistía desde el principio hasta el fin de nuestra Convención.
Betty llamó a su habitación a todos los que estuvimos presentes el jueves por la noche a las 10:30pm. En la espaciosa habitación podían caber quince WAVES más o menos. Estos incluían dos de los hijos de Betty, WAVE Tom y WAVE Donna.
Betty nos instruyó formar un círculo y que nos tomáramos de las manos. Cada uno de nosotros tomo su turno en oración, orando de forma audible en cualquier manera de comunicarnos con Dios nos parecía apropiado. Glenn, de apodo "Rodante 42", es Católico. Mientras él repetía los rezos memorizados que yo ya había olvidado desde mi niñez, yo sonreía. Era muy calmante como algunos de nosotros seguíamos en voz baja la oración de este caballero tierno.
La diversidad, a la misma vez que éramos uno, llenaba la habitación con la presencia de Dios. Podía sentir el AMOR resonando de nosotros. Humilde al estar con ellos con quienes había orado, reído, llorado, y compartido tanto por correo electrónico y charlado por el Internet...mi corazón latía como si fuera uno con los de ellos. Unimos nuestra energía con pensamientos que curaban a los que pedían oraciones.
Así visitábamos con los miembros de WAVES individualmente u los observábamos en grupo, estos seres espirituales pasando por una experiencia humana brillaban como estrellas en el cielo nocturno. Cada espíritu de WAVE expresaba su humildad y su grandeza. La belleza dentro de ellos, me tenía en un vuelo natural de entusiasmo. No podía siquiera "forzadamente" borrar la sonrisa de mi cara.
Tantos han compartido sus esperanzas, sus sueños, y su amor por Dios, por su familia, por los demás WAVES, y por toda la creación.
Un WAVE que tenía el corazón criado en un hogar con pensamientos negativos a pesar de todo nos bendició con su sonrisa por causa de la energía de amor que rebosaba de otros WAVES. Esta preciosa alma posee el corazón de un niño en un cuerpo de adulto. A pesar de los desafíos de este miembro de los WAVES, la ternura que poseía por dentro nos hizo sentir el cariño y nos derritió los corazones y las almas.
Siendo físicamente muy cariñosa, como Betty, di y recibí muchos abrazos afectuosos. Ninguno de nosotros podía recibir demasiado de la energía cariñosa de cada ser.
Los WAVES vienen de muchos colores, razas, y creencias. Yo nos comparo con un jardín de flores. Cada uno de nosotros tiene pétalos, hojas, colores, y perfumes únicos. Unidos, nos remojamos en un jardín creado por nosotros, para nosotros, y entre nosotros.
El amor de madre sin condiciones que brinde Betty, su humildad, su sentido del humor y voz tierna roció cada flor en nuestro jardín con suficiente agua viva para hacer que cada flor aparezca más magnífica que cualquier palabra que el mundo pueda expresar.
Nuestro círculo de oración donde nos tomamos de las manos, otra vez en forma de sol, brilló en nosotras las flores, llenando nuestros cuerpos, mentes y espíritus con la naturaleza verdadera de nuestro "Ser" de Amarnos Uno al Otro.
¿Hayan visto como uso el simbolismo para relacionar mi experiencia a la suya? Estoy sonriendo.
Yo comparo cada uno de nosotros a un avión. Volamos por la vida, cargando nuestra preciosa carga. Nuestra carga consiste de nuestros momentos desde el nacimiento hasta el momento presente. Todas las personas que hemos conocido y todas las experiencias en las que nos hemos encontrado llenan nuestro avión. Nuestros pasajeros y nuestra carga cambian día a día, eternamente cambiando como respondemos a la vida en esta tierra. Cuando volamos a nuestro destino final, tomamos la vida que hemos vivido durante nuestro viaje. El único cargamento que dejamos en nuestro avión es el Amor que compartimos durante este viaje en el mundo. Ningunos hemos experimentado el mismo camino, pero este es el gozo que trae el fundirse el uno en el otro cuando estamos aquí en el mundo...por lo menos, esa es la manera en que yo lo escribiera.
Además, tú eres la razón que yo nunca renunciaré a la humanidad. Siempre habrá aquellos que se atreven a creer en la integridad, en la compasión, en la bondad, y en los demás. Siento honrada ser su Coordinadora de los WAVES. Dios nos ha colocado aquí para crear con el. Con oraciones, canciones, música, y visitas, expresamos nuestra unión con Dios y con los demás.
Los miembros de WAVES que no estaban físicamente con nosotros allá en Chicago estaban presentes en espíritu. Gracias a todos ustedes, por ser "El Aire por Debajo de Mis Alas".
En el amor eterno,
Judy, Pájaro que Canta