...y supe que Dios los habia colocado como angeles guerreros...quienes creian en Dios y lo amaban
suficientemente para donar sus vidas a su servicio. --
El Despertar del Corazon por Betty J. Eadie, p. 88
 Septiembre, 2004 W.A.V.E.S. Newsletter                   Edición de Otoño 
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El Deseo de Nuestro Padre
por Betty J. Eadie
Seguir la voluntad de nuestro Dios requiere reconocimiento. Esto puede ser muy difícil cuando no lo distinguimos de nuestra propia voluntad. Entender lo que el quiere de nosotros no es fácil cuando primero lo sentimos. A veces, nuestros deseos o nuestras creencias interfieren. Hay algunas distinciones que yo aprendí cuando estuve en el cielo, aunque hay mucho que no puedo expresar aquí, pero quiero compartir una parte que me ayuda a distinguir entre estos dos espíritus.

Cuando el espíritu de nuestro Señor nos inspira, es puro, da sin reservaciones, es honesto, y no envuelve nuestro ego. Su espíritu puede ser generalmente sentido por todos o puede ser más específicamente dirigido a esos quien Él escoge. Lo que Él escoge sigue un orden perfecto. Por ejemplo, si el anfitrión (en tu opinión) lo recibe, es mejor que con respeto nos mantengamos en silencio y dejemos que Dios haga su perfecta voluntad. El espíritu nos llevó de esta manera y produció nuestra primera Convención de WAVES.

Antes de la concepción de tener una Convención de WAVES, había un deseo de este grupo de Ángeles de juntarse y concordar espíritu a espíritu. En oración, Dios les hizo saber Su voluntad. Recibí un mensaje por correo electrónico de Kristen y Barbara que sugestionó que los miembros de WAVES se juntaran. Yo sentí que esto era la respuesta a mis oraciones, pero mi agenda no me dejaba tiempo para otro proyecto intensivo. Siguiendo lo que yo sabía era la dirección del Espíritu, pregunté a Kristen y a Barbara si ellas estarían dispuestas a dirigir esto y si ellas pudieran hacerlo que ellas tenían mi apoyo. No solo estaban dispuestas, pero estaban contentas de hacerlo, y el espíritu de Dios las bendijo. Ese día yo alabé a Dios porque Él nos estaba dirigiendo y Él escogió al más apropiado para el trabajo. Otros WAVES ofrecieron su ayuda porque ellos también fueron guiados y bendecidos a hacer su parte. Continué en oración y observé con asombro como los detalles de la reunión se llevaron a cabo. Alabé a Dios por Su divina intervención y sabiduría y apoyo y estuve ansiosa de ver a quien mas escogía y mandaría a Chicago a compartir.

Desde el principio, hubo muchas indicaciones de su presencia en la empresa. Al, que vive en la ciudad de Chicago, se unió a los WAVES solo un mes antes de tomar la tarea de proporcionarnos alojamiento. El estuvo buscando por semanas antes de encontrar el lugar que mejor sirviera nuestras necesidades a un precio conveniente. El hotel estaba en un sitio que se llama ¡Rosemont! Acuérdense, mi nombre nativo, Onjinjinkta, quiere decir “rosa que florece”. No hay muchas coincidencias que mencionar aquí, pero como el evento continuaba a desarrollarse, la energía de excelencia y evidencia de que Dios estaba encargado de este evento, seguía aumentando.

Estoy alerta de que mi perspectiva puede variar de la de esas que estaban profundas en sus zanjas. Estuvieron muy ocupados, y el trabajo fue tremendo. Antes de que algo muy grande sea alcanzado siempre hay sacrificio. Las realizaciones de la vida y las ganancias siempre vienen como resultado de ofrendas, esfuerzos, y sacrificio. Hubo mucho sacrificio de parte de nuestros líderes, pero ellos siguieron adelante y no se dejaron vencer. Se hicieron más fuertes, más moldeables y más flexibles con cada desafío. El poder de Dios estaba con ellos para triunfar. Los que estuvieron en la reunión, fueron testigos de las bendiciones que la perseverancia y la fuerza que los que trabajaron y planearon poseían, y por las bendiciones que recibieron, todos los que asistieron fueron premiados con muchos regalos de amor. Sus esfuerzos nos recompensaron a todos.

Artículos escritos en este boletín de noticias hablan honestamente de la reunión que se llevó a cabo en la ciudad de Chicago. Hubo mucha alegría al encontrarse y comulgar en el Espíritu de Dios con quienes poseían espíritus similares a los de ellos. Cada persona dio de su parte de alguna manera, y lo que fue dado fue recibido con mucho amor. El espíritu de amor influenció hasta cuando hubo tiempos de desilusión y de desacuerdo. No hubo una ocasión sin que no recibiéramos una lección que nos enseñara algo de nosotros mismos. Todo reflejaba lo que había para que nosotros lo reconociéramos como una señal de fuerza o de debilidad que existe dentro de nosotros. Como nosotros percibamos se acerca a quienes somos realmente. Por causa de esta experiencia, podemos crecer mas individualmente o como grupo. Hemos ganado apreciación hacia Dios y lo que Jesús significa para nosotros. Hemos visto que es bueno encontrar dirección y propósito en nuestras vidas, y que también es bueno que compartamos lo que encontremos en el “ripple effect” o “las impresiones” que dejamos. Hemos aprendido por experiencia que cuando el Espíritu de Dios predomina, el amor abunda. Y cuando nos marchamos de la ciudad de Chicago, estábamos rebosando con amor, no solo entre nosotros, pero también por todos los con quienes hicimos contacto después del evento. Cuando nos apartamos y seguimos en camino hacia nuestros propios hogares y la energía de nuestro amor se desvaneció, extrañamos con dolor la ausencia de la plenitud de nuestro amor.

No hay palabras para expresar mi sincero amor y gratitud a los muchos que tomaron parte en la junta de Chicago e hicieron posible que fuera un evento de éxito. Espero con ansias nuestra próxima junta en Sacramento, California, donde aprenderemos más quienes realmente somos y nos educaremos a ser mejores sirvientes en este importante trabajo celestial. Cada paso adelante que damos con inspiración y trabajo agotador, nos une y nos trae más cerca de realizar los propósitos de Dios para nosotros como WAVES.

Que la bendición de Dios continúe con ustedes,

Con cariño,
Betty


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