Queridos camaradas WAVES (¡un toque de los Soviéticos de Rusia esta noche!),
He interiorizado mucho de lo que me pasó en la reunión de Chicago y deseo compartirlo con ustedes. Seré breve y solo compartiré los puntos principales.
Lo principal fue que recientemente comencé a entender bien, y a ansiar a un nivel profundo, la espiritualidad de los Americanos Nativos. Era como si me hubiera despertado a un nivel celular. Antes solo había estado un poco interesada en los Pasos Nativos de Betty y hasta me preguntaba que si eso será para mi. Después de todo, soy blanca.
Empecé a observar a Betty, Kristen y Barb. Kristen y Barb de veras honoraban a Betty colocando su chal en la silla y “preparándonos” para su llegada. Barb dijo una vez, en una voz maravillosamente suave, “Nuestra amada Betty ha llegado.” La manera en que ellas conectaron de veras me impresionó mucho. Me pregunté cual era mi atracción hacia esto.
El respeto, como mas tarde leí acerca de este asunto, es una virtud Nativa muy fuerte. Por muchos días consideré lo que de veras significa tener respeto para todo ser viviente. El Espíritu me habló y me dijo que si yo podría aprender a respetar a todos, sin juzgar, como la gente Nativa siempre ha enseñado, que sería bendecida con una paz más grande de la que me pudiera imaginar.
Tengo mucho más que recorrer, pero puedo asegurarles que el Espíritu tuvo la razón. He estado rezando en el bosque y me he encontrado con muchos animales y aves que vinieron a traerme mensajes. Ya yo he emitido acerca de esto, pero un venado y sus crías vinieron muy cerca de Marina y yo y no parecieron temerosos.
Otra “sabiduría” que vino a mi fue de lo que enseñan acerca de las Cuatro Indicaciones. La gente Nativa honora las Cuatro Indicaciones como el medio por el cual fluye el poder. Recuerdo que cuando era niña jugaba este juego en Inglaterra. Algunas amigas y yo pertenecíamos a una “Sociedad de Servicio Secreto” que ayudaba a la gente, y hacíamos cuatro indicaciones en el bosque para nuestra sede del club. Llamábamos a esos cuatro lugares el Polo del Norte, el Polo del Este, el Polo del Sur, y el Polo del Oeste.
Cuando estuve en Inglaterra, nunca conocí a la gente Nativa, ni tampoco supe de sus enseñanzas. Pero por alguna razón había tenido la idea de honrar las Cuatro Indicaciones de mi propia manera. ¡Esto fue tremendamente asombrante para mí después de hacer la conexión!
Intuitivamente me caí en cuenta que tal vez hubo alguna conexión entre la América Nativa y yo. Me di cuenta que parte de mi propósito de venir a los Estados Unidos fue de reconstruir el viaje a la Isla de Tortugas que mis antepasados de Inglaterra hicieron tantos años atrás. En realidad, mi familia viajó aquí en barco por primera vez en el año 1960. La primera gente blanca que migró aquí fue nombrada gente de barco.
Lloré al notar que mi raza antepasada había actuado tan mal con la gente Nativa, y pedí a los Espíritus que perdonen a mi gente y a mi. El simple acto, creo yo, arregló en la tierra lo que ya está arreglado en el cielo. Sentí tanta paz después de decir esa oración.
Bueno, esto ha sido solo un poco de lo que ha pasado. La cosa más importante que he aprendido es apartarme de la idea del pecado, del bien y del mal, y del juicio que va mano en mano con esto, y mas bien buscar el camino balanceado con todos y todo lo que existe en esta tierra.
Mi crianza del oeste me enseñó que debo de tratar de comprender para qué la gente se actua así como se actua. Esto es bueno hasta un punto, pero después de un rato nos cansamos y después el juicio comienza a jugar una parte en esto. Ahora me gustan las ideas de respetar y de no juzgar y también la de aceptar al misterio de la gente y de la vida, amándolos como son.
Hermanas y hermanos, esto trae gran libertad.
(Bueno, ¡después de todo no fui tan breve!)
Con amor, Henrietta